Photography by Edward C. Robison III
The Good Shepherd
Henry Ossawa Tanner fue el primer artista afroamericano de fama internacional. Es célebre por sus pinturas bíblicas y la espiritualidad que transmiten, así como por la luz y el misterio que logró infundir en sus obras. En esta versión de la parábola bíblica del buen pastor, uno de los temas favoritos de Tanner, la luz del sol, blanca y brillante, proyecta sombras púrpuras y azules en torno a la figura de Cristo y su rebaño de ovejas.
Tanner estudió en la Academia de Bellas Artes de Pensilvania y completó su formación en Francia, donde vivió la mayor parte de su vida adulta. La vitalidad de la comunidad artística francesa y una relativa liberación del racismo le ayudaron a alcanzar un nivel de éxito que no hubiera sido posible en los Estados Unidos.
This artwork's face covers about 173× the area of a tennis ball.Drawn to the same scale.







